miércoles, 8 de julio de 2020
Trascender el Dolor
El proceso de sanación personal, requiere de un ingrediente fundamental, que es la capacidad de salir del círculo de dolor en el que muchas veces estamos sumergid@s. El paso previo y fundamental es reconocer y ser conscientes que estamos en un círculo de dolor. Ya que muchas veces estamos hace tanto tiempo en el círculo, que comenzamos a naturalizar muchas cosas y hasta nos creemos dign@s de sentir ese dolor constante. Y posiblemente, le adjudiquemos excusas, o explicaciones que simplemente no se sustentan en lo real.
Lo que más cuesta no es empezar a hacer cosas nuevas, lo que más cuesta es dejar de hacer lo que estamos acostumbrados a hacer. Ya sea por mandato heredado o por no poder ver con claridad. Y con esto quiero decir, que muchas veces nos encontramos una y otra vez repitiendo las mismas acciones y actitudes, quizás en distintos escenarios. Pero al fin y al cabo, sabiendo y hasta inconscientemente, que el resultado nos va a llevar indefectiblemente al dolor. A esto lo llamaremos estar inmerso en un círculo de dolor. Nos hemos criado bajo el lema “mejor malo conocido que bueno por conocer “. Adoctrinando y creando implícitamente, personalidades que no se revelen frente al dolor (que en muchas ocasiones es inevitable y necesario) . Y hasta que no nos hagamos conscientes, que hay otras formas y que hay una salida, no vamos a poder salir del círculo. Y seguramente, nuestros afectos reales y sanos, a sus formas nos advierten que estamos en el círculo de dolor. Pero no lo podemos ver, creemos que no hay otra posibilidad. Porque quizás tenemos muchos velos mentales y niebla que no nos deja ver otras alternativas. Y el problema es que cuanto más tiempo pasamos en ese círculo, más nos alejamos de la orilla de lo saludable o integrativo. Entonces la real sanación se da cuando “nos caen las fichas” que estamos recorriendo un círculo con un pronóstico más que predecible. Que muchas veces, por una “pseudoseguridad”, no queremos salir de ahí porque sabemos que mirar más allá nos puede dar mucho miedo. Porque ese salir seguramente implique dejar atrás una parte nuestra, una historia, una estabilidad económica, quizás hasta implique deshacernos de conductas aprendidas que están tan arraigadas que ya tomaron forma en el cuerpo. Pero realmente, sino nos animamos de nadar a la orilla de la cual nos alejamos, en un momento psíquica o físicamente nos hundiremos.
Y siempre recordemos que la fórmula, es cuanto más amor menos dolor. Y qué mejor que procurarnos el menor dolor posible. Ya sea con relaciones, trabajo, formas de vincularnos, o con que a cada un@ le toque. Por su parte, el Yoga (en su totalidad), nos aporta claridad y discernimiento. Lo que hace, que cuando estemos por entrar al círculo podamos salir a tiempo.
martes, 23 de junio de 2020
GANESHA
-OM GAM GANAPATAYE NAMAHA SHARANAM GANESHA-
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Ganesha, es hijo de Parvati. Es uno de los dioses más venerados en India
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Se lo considera un Deva que remueve obstáculos y otorga protección, de hecho esta es la intención del mantra
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Es común ver una estatua o imagen de Ganesha en ingresos de casas o comercios
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El mantra se puede recitar con la ayuda de un Japa Mala, como medio de concentración para meditar
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La historia de Ganesha, según EL Shiva Purana, es que la diosa Parvati se quería dar un baño. Entonces decide dejar a Ganesha cuidando el ingreso para evitar que alguien entre. Ganesha, que en ese momento no tenía cabeza de elefante, toma su deber con gran firmeza. Tal es así, que cuando Shiva (el esposo de la diosa Parvati), quizo entrar. Ganesha le niega el acceso, entonces Shiva muy enfurecido corta su cabeza. Por su parte Parvati, al enterarse de este hecho, se siente sumamente angustiada y desolada. Shiva, se percata del error que ha cometido al ver a su esposa con esa angustia, y decide pedirle a sus ayudantes que vayan a buscar la cabeza del primer animal que encuentren. Entonces, los ayudantes traen la cabeza de un elefante, y se la colocan a Ganesha devolviéndole la vida.
Esta historia, muy iconica en la India, es más extensa y está repleta de simbolismos.
lunes, 22 de junio de 2020
Mitos y Verdades de la práctica de Yoga
🕉 “El Yoga no es un deporte, ni una religión, ni una competencia”. VERDAD. El Yoga no es nada de eso, hay muchas definiciones de Yoga, pero me gusta definirlo como: Una práctica experiencial. Que requiere de un proceso en el cual se desarrollan las potencias humanas con un fin espiritual. (Esta definición, está explicada en otro post)
🕉 “Para practicar Yoga es necesario ser flexibles”. MITO. El Yoga, en absoluto posee como requisito ser flexible. La flexibilidad, no es más que una consecuencia de la práctica en el tiempo
🕉 “El Yoga consiste solo en la práctica de posturas (Âsanas)”. MITO. Los Âsanas, son solo una parte del Yoga, es la punta del iceberg. Los Âsanas, no son más que un Anga (parte o miembro) que Patanjali, en su sistematización y organización de la práctica exhibe. Sería Yama, Niyama, Asana, Pranayama, Pratyahara, Dharana, Dhyana, Samadhi
🕉 “Cualquiera puede practicar Yoga”. VERDAD. Un pasaje del Hatha Pradipika enuncia: “El joven, el viejo, el extremadamente anciano aun el débil y el enfermo obtienen la perfección en el yoga mediante la practica constante”. El Yoga solo requiere constancia, perseverancia, dedicación y soltar las expectativas o proyecciones en relación a la práctica
🕉 “No hace falta un@ maestr@ para practicar Yoga”. MITO. No se puede ser autodidáctica en este camino, es de vital importancia una guía presencial con un@ mestr@ cualificad@
🕉 “El Yoga conduce al bienestar psicofísico”. VERDAD. Está más que comprobado, que el Yoga posee mejoras significativas a nivel mental y corporal
🕉 “El objetivo del Yoga es espiritual”. VERDAD. El Yoga, más allá de todos los beneficios a nivel psicológico y físico, posee como objetivo el cultivo del espíritu. Indagando así en cuestiones kármicas, conceptos como Samskaras, Moksha y Vasanas
🕉 “El Yoga, es exclusivamente práctico”. Verdad 99% MITO 1%. Una enseñanza muy conocida en la práctica del Yoga reza “Vale más 1gr de práctica que toneladas de teoría”. Pero, ese gramo de teoría es necesario, ya que el Yoga posee un corpus de conocimiento filosófico sumamente rico, y muy digno de explorar
🕉 “SI soy de determinada religión no puedo practicar Yoga”. MITO. El Yoga, promueve el cultivo de la espiritualidad, espiritualidad es muy distinto a una religión estricta. Ya que esta no posee dogmas estrictos y simplemente posee como fin sacralizar nuestra vida cotidiana
🕉 “El Yoga nos ayuda a conectar con el presente”. VERDAD. En la práctica del Yoga trabajamos con la atención constante en el presente. Para esto está la vía de la meditación, la cual posee un poder transformador incalculable
viernes, 19 de junio de 2020
Sugerencias, Recomendaciones y Errores Frecuentes en la Práctica de Yoga
🕉 Primero, y aunque parezca obvio, el Yoga se debe practicar bajo la guía de un@ maestr@. Es un camino donde no es recomendable ser autodidacta, ya que el ego se acomoda con mucha facilidad.
🕉 Te sugiero, que las respiraciones sean bien profundas, de modo tal que se aproveche la capacidad máxima de los pulmones.
🕉 No obsesionarse con ganar flexibilidad, no es en absoluto el fin de la práctica. Es simplemente una consecuencia.
🕉 Un error frecuente es que, luego de la práctica de Âsanas, no se practique Pranayama. Si bien es una opción no hacerlo, nos estamos perdiendo de purificar los Nadis y dejar que la energía circule. Porque con los Âsanas, los Nadis se encuentran distendidos o abiertos, listos para que el Pranayama “barra” diversas impurezas que pueden generar bloqueos potenciales.
🕉 Otra sugerencia es, ejecutar el Âsana, tratando de alcanzar la postura por medio de la relajación del tono muscular. Esto es muy distinto que hacerlo por medio del esfuerzo.
🕉 Cerrar la práctica meditando, generando así un hábito.
🕉 Saber que vale más un gramo de práctica que toneladas de teoría, el Yoga es un proceso vivencial. Si bien, leer y escuchar la/al maestr@ es sumamente recomendable, la transformación real llega por medio de la práctica.
🕉 Desapegarse del resultado obsesivo, los cambios llegaran cuando estemos abiertos y entregados a la práctica.
🕉 Saber que el Yoga, posee un objetivo espiritual y un corpus de conocimiento sumamente enriquecedor. Esto nos da la pauta, que es más que hacer una postura.
🕉 Respetar las limitaciones, sin auto-limitarnos. Para esto es necesario un@ maestr@, ya que nos conoce y nos da aquello que podemos hacer de manera tal que ni nos limite pero tampoco nos exija a niveles que no estamos preparad@s
🕉 La práctica debe ser en lo posible diaria. Cuando digo esto mis alumn@s suelen asustarse. Pero tranquilos, no es necesario tampoco dedicarle 2 horas. Si hacemos todos los días 30 minutos ,1 hora o lo que podamos estará bien. Pero sin esa práctica diaria, no hay transformación y bienestar posible, ya que el Yoga no se aprende leyendo, sino haciendo.
🕉 No compararse, y dejar la competencia de lado. El Yoga no es un deporte, ni una competencia. El proceso es meramente individual.
🕉 Hoy en día, hay muchas propuestas de Yoga. Pero no todas son genuinas a la esencia del Yoga, es por eso que es conveniente investigar meticulosamente las diversas propuestas que me ofrecen.
🕉 No condicionar la práctica con ideas externas. Esto lo digo a partir de mi propia experiencia, y significa no agregarle cuestiones que condicionan a la práctica y a la larga hace que al final no practiquemos. Por ejemplo: “tengo que meditar a x hora sino no sirve”, “no debo comer x cosa antes de la práctica”, “no debo hacer x actividad antes o después”, etc. Mi experiencia me dice que todos estos condimentos que le añadimos hacen que a la larga sean excusas para no practicar nunca.
🕉 Desapegarse de la idea de querer vivenciar determinadas experiencias, muchas veces asociado con lo místico, como por ejemplo querer visualizar ciertas cosas en meditación. Estas ideas, no solo que no son necesarias , sino que condicionan la práctica.
lunes, 15 de junio de 2020
La Occidentalización del Yoga
Estamos en vísperas del Día Internacional del Yoga, declarado por la ONU, y esta disciplina pasó a ser Patrimonio Mundial de la Humanidad. Es por eso, que creo conveniente dedicarle unas líneas al Yoga y específicamente su arribo a Occidente.
Cuando llega esta disciplina, al continente Americano, más específicamente a los Estados Unidos la hace de la mano de maestros que tenían como misión la complementación e integración de Oriente y Occidente. Por citar algunos maestros conocidos que ejemplifican esto pueden ser Yogananda y Vivekananda. Inmediatamente, comenzó a proliferar la construcción de Ashrams en este país, dando lugar a esta milenaria práctica, desconocida hasta el momento. Sin embargo, hubo otros maestros también orientales, que utilizaron el Yoga como una mercancía exótica para sacar rédito económico. En la cual hacían exhibiciones, competencias y demás cuestiones muy alejadas a la esencia de la práctica. Pero ambas partes, nos guste o no, hacen a la occidentalización del Yoga.
El Yoga nace en lo que conocemos hoy en día como India, hace un tiempo incalculable, no obstante se cree que tiene entre 2500 a 4000 años AC. Ya que sus primeros registros escritos están en el Rig Veda, con una antigüedad de aprox. 1500 años AC, esto nos da la pauta que ya se practicaba y que recién en esa fecha se registró. Con el correr del tiempo, y como enunciamos, la práctica del Yoga cruzó el océano y se estableció en Occidente. Hoy en día, India es un sitio completamente distinto a lo que era cuando el Yoga llegó a Occidente. Posee un nivel de producción importante, altos niveles de contaminación, pobreza, etc. Sin embargo, ciertas costumbres antiquísimas, aún se mantienen. En la actualidad, este Yoga modificado por Occidente, vuelve a la India de hoy. Es por eso, que no es extraño, ver a grandes maestros occidentales en India. Entonces, es como un boomerang. Que de Oriente fue a Occidente, y de Occidente volvió a Oriente mutado. Hay quienes están muy disconformes con la occidentalización del Yoga, pero podemos afirmar que hoy Occidente, no sería igual si está práctica no hubiese arribado. Cada vez son más personas que la practican, cada vez son más lxs instructorxs que la imparten. Se volvió tan pero tan popular, que se debate si tendría que estar en la escuela. Seguramente, que en esta occidentalización hubieron muchas modificaciones con la intención pura y exclusiva de mercantilizarla y sacar un rédito económico. Sin embargo, y más allá de marcar los puntos desfavorables de dicha occidentalización, en lo personal me siento más que gratificado que esta práctica haya arribado a este lado del mundo. De lo contrario jamás la hubiésemos conocido. Hubiese sido una desdicha, que este método de mejoramiento humano, autoconocimiento y desarrollo se haya quedado en exclusivamente en Oriente. Por supuesto, que hay un montón de cuestiones que hay que rever y ser auto críticos en esta occidentalización, como por ejemplo la falta de honestidad y veracidad (Satya). Reflejada en publicidades que ofrecen y prometen infinidad de beneficios inexistentes a corto plazo. O imparten clases de Yoga, y en realidad, las prácticas están muy pero muy alejadas del Yoga genuino. No obstante, debemos de ser conscientes y honrar el regalo que hemos recibido, de estxs grandes maestrxs orientales. Que en lo personal me llena de dicha. Sabiendo, que el Yoga es una práctica que posee un corpus de conocimiento enorme. Donde ningún aspecto de la persona que lo practica (físico, mental-psicológico, emocional) queda librado al azar. Y otra cuestión sumamente importante, es el hecho de ser sinceros y dar a conocer, que el fin o el objetivo de la práctica del Yoga es espiritual. Ya no la podemos vender como una gimnasia exótica. Y Creo que el punto falaz en esta occidentalización, es no poner de manifiesto este punto clave sobre el cultivo de la espiritualidad en el Yoga. No hablo religión, sino espiritualidad.
Concluyendo, podríamos afirmar que el Yoga es una disciplina nace en Oriente y Occidente la adopta para que pase a formar parte del acervo cultural.
lunes, 8 de junio de 2020
La Sutileza del Yoga
Sabemos que el Yoga, mejora la flexibilidad, reduce el estrés, mejora la capacidad pulmonar, aporta un bienestar general, y un largo etc. Estas son solo modificaciones que se dan en todas las personas, como consecuencia de la práctica. Son mejoras, sumamente importantes, que hacen a la calidad de vida y que se pueden observar. Es la mejora que se ve, que también se puede medir y percibir. Sería algo así como las hojas del árbol. Pero el Yoga ahonda, a niveles más profundos, más sutiles, produciendo transformaciones que solamente puede percibir la persona que lo práctica. Este aspecto más profundo sería la raíz del árbol.
Esta sutileza tiene implicancia en todas las dimensiones de la persona que practica. Es decir, en el cuerpo físico, en el sistema energético, en el complejo mental, emocional y por supuesto espiritual.
Con respecto al cuerpo físico, no solo seremos más flexibles. Sino que estableceremos una estrecha conexión con el cuerpo, desarrollando un gran sentido de propiocepción. EL cual nos permitirá escuchar al cuerpo en distintas situaciones, observando su postura, regulando el tono muscular apropiado para cada situación, es decir, sintiendo la sutileza que posee el cuerpo físico y construyendo así una corporeidad más integra y saludable.
En relación al cuerpo energético, es de por sí sutil, siendo el sistema de Chakras su principal elemento constitutivo. A nivel general, podemos decir que todo lo que afecta al sistema energético afecta a las otras dimensiones (física, mental, emocional y espiritual) y todo lo que afecta a esas dimensiones afecta al sistema energético. Creando así una gran interdependencia. El Yoga actúa como un gran armonizador de dicho sistema. Previniendo bloqueos, estancamientos energéticos, etc.
Por su parte, el complejo mental, y gracias al trabajo meditativo, la mente rumiante e inquieta es atenuada. Trayendo calma a la mente. Pero, a nivel sutil, y gracias a la práctica sostenida en el tiempo, se desarrolla el Buddhi. Ese aspecto sutil del complejo de la mente, que nos permite discernir. Dando lugar a una mente que actúa, ya no de manera reactiva, sino de manera consciente. Una mente que tiene la capacidad de establecerse en el presente y que no genera sufrimiento por sí sola.
Con respecto a las emociones, no solo las reconocemos (que no es poco), sino que aprendemos a encontrar su lado sutil. Por ejemplo en un enojo, nos podemos preguntar ¿qué se esconde detrás de este enojo? Dejando que la emoción sea ese maestro que nos viene a enseñar algo a través de las sensaciones.
Finalmente, poco podemos decir del aspecto espiritual. Pero sí, quizás lo más olvidado, que es que cada práctica de Yoga la hacemos con el objetivo de acercarnos a Moksha (liberación espiritual). Porque cada escuela de Yoga, cada sistema original de la práctica, posee un objetivo espiritual. Lo demás no son más que añadiduras.
miércoles, 3 de junio de 2020
La Importancia de la Aceptación
Aceptar no es resignarse. Porque la aceptación es cooperar con eso que sucede, con eso que es inevitable de manera consiente y voluntaria. Aceptar implica estar predispuesto a abrirle el pecho al Misterio, y el corazón al destino, más allá de nuestros deseos. En cambio la resignación es cuando no se puede fluir con la existencia, lo cual nos entristece y deprime. Aceptar nos lleva a la evolución y a la apertura, resignar a la frustración y a cerrarnos.
A veces, en el proceso de aceptación, es esperable sentir impotencia. Impotencia por ver el temporal por la ventana, y ver que está inundando casas, derribando árboles y no poder hacer nada. Aunque solo podemos sentarnos, respirar y esperar que pase. Pero cuando uno comienza a aceptar comienza a fluir con la existencia. Empieza a dejar de ofuscarse y es un paso, y un ingrediente indispensable para la evolución, para la transformación interior y exterior. Porque aceptar hace que dejemos de luchar contra lo que no se puede luchar e invirtamos la energía en algo que realmente valga la pena. Porque hay cosas con las que no se puede luchar, sobre todo con las decisiones y el actuar de otras personas y seres queridos. Y a la larga, ese aceptar hace que seamos más felices y un poco más sabios. Es importante aclarar, que este proceso de aceptación no significa, ubicarse de manera cómoda en la existencia y decir sí a todo. Porque no olvidemos que aceptar implica estar receptivos pero de manera consciente y con discernimiento. No caigamos en esa aceptación tóxica donde dejo que hagan lo que quieran porque “acepto y fluyo”. Y recordemos que el libre albedrío existe y posee un gran potencial si somos capaces de canalizar de manera adecuada todas nuestras acciones y energía.
El Yoga, desde el trabajo con nuestra corporeidad, desde el conocimiento filosófico, desde el trabajo espiritual, nos lleva a ese fluir. De manera consciente y con una actitud receptiva. Porque se fluye como cuando hacemos un Âsana, como cuando observamos la respiración y su oleaje o como cuando hacemos un Pranayama. Y observamos un claro ejemplo de aceptación cuando leemos textos tradicionales, como por ejemplo el Bhagavad Gita, y vemos un Arjuna aceptando su propio Dharma y luchando más allá de su deseo egoísta.
lunes, 1 de junio de 2020
Las Capas de la Mente
El complejo mental, está constituido por distintas partes. Y
a cada parte le daremos el nombre de instrumentos mentales. Los instrumentos de
la mente son: : Ahamkara (El Ego); Manas
(procesa la información sensorial); Buddhi (el discernimiento); Chitta (la
consciencia).
Cuando nos adentramos en la práctica del Yoga, vamos
descubriendo que la mente no es una totalidad que trabaja de manera uniforme.
Sino que tiene distintas “capas”. Esto quiere decir que en esa diversidad de
capas, sintonizamos más unas que otras. Tenemos capas más toscas y más sutiles.
Las capas más toscas, y más burdas son aquellas con las que
lidiamos de manera cotidiana. Puede ser:
·
La capa de la mente agitada, llena de
preocupaciones, ansiosa, etc. Es una capa, por la cual solemos transitar en
momentos de estrés y sino somos capaces de transformar esto, sin dudar será una
puerta de entrada a la enfermedad manifestada en el cuerpo.
·
La capa
de la mente “viajera”, una capa que sintoniza el pasado. Donde nos trae
angustia, melancolía o depresión. Donde el lamento es un denominador común.
Pero al ser viajera, también nos lleva al futuro. Pero no a modo de proyectos
concretos, sino que va de un futurible a otro. Es una mente que no es capaz de
establecerse en el presente.
·
La capa
de la mente asociativa, una capa que sintoniza la mente, donde va enlazando
pensamientos interconectados. Pero que no poseen un fin concreto ni tampoco un
hilo conductor. Por ejemplo, veo un perro cualquiera por la calle y pienso que
a mi perro lo tengo que llevar a vacunar, luego pienso que estoy en desacuerdo
con la gente que no se vacuna, luego recuerdo a ese amigo que le tiene fobia a
las agujas, y pienso que pronto es el cumpleaños de su hermano. Y así podríamos
seguir por horas.
Pero hay capas más sutiles, que si practicamos, nuestra
mente puede sintonizar. Son más sutiles, y nos llevan a tener claridad y estar
conscientes:
·
La capa de la mente atenta. Es una mente que
está en plena presencia y en un estado de máxima atención pero relajada. Observando
y sin juzgar cada acción.
·
La capa
de la mente enfocada y concentrada. Es una capa donde la mente puede enfocarse
en un determinado soporte u objeto sin estar dando muchas vueltas.
·
La capa de la mente interiorizada. Es una capa
que podemos sintonizar, a través de la meditación. Donde Ahamkara y Manas
cesan, para conectarnos con nuestro Yo más profundo e ir descubriendo esa
consciencia que está detrás de todo. Es una experiencia transformadora, porque
las identificaciones mentales se dejan de lado para dar lugar a algo más
revelador que nuestro pequeño y sufriente Ego.
·
La capa de la mente elevada. Podríamos asociarla
al Samadhi o Nirvana. Sin indagar en los tipos de Samadhi. Pero es una mente
sumamente sutilizada e iluminada. El Samadhi se define como el cese de dualidad
entre el sujeto que medita y el objeto de meditación. El experimentador y la
experiencia son uno. Ya no hay dualidad. No obstante, a mi entender, cualquier
escrito queriendo explicar el Samadhi, nos aleja más de lo que nos acerca.
Porque según dicen los maestros, es una vivencia experiencial. Y escribir sobre
ella, sería limitar la experiencia.
Las capas más burdas, son conocidas por la mayoría. Pero
para sintonizar las capas más sutiles, es necesario la Sadhana, es decir la
práctica Yóguica guiada por un/a maestrx. Una práctica, donde se involucre y
vaya más allá del cuerpo. Donde se dé lugar sobre todo al aspecto meditativo y
energético de la práctica. Si nos quedamos solo en los Âsanas, indudablemente,
jamás podremos acceder a estas capas más sutiles.
jueves, 28 de mayo de 2020
Habitar el Cuerpo Desde una Perspectiva Yóguica
En el plano de la materia, el cuerpo, es el que nos acompaña desde nuestra primera inhalación hasta nuestra última exhalación. Viene condicionado por un Karma determinado, y con el correr del tiempo se irá construyendo una corporeidad, de la cual hemos hablado en el artículo “La Construcción de la Corporeidad en la Práctica del Yoga”. Todas las personas tenemos un cuerpo, pero no todas las personas habitan su cuerpo. La clara diferencia, reside en la conexión que logramos establecer con dicha corporeidad. Hay gente, que se vincula con su cuerpo como objeto de gozo, para otrxs no es más que un vehículo, otrxs depositan su autoestima en la imagen del cuerpo y lo entrenan para que tenga determinada forma, otrxs llevan el cuerpo a realizar esfuerzos extremos por lo cual lo lesionan, y un largo etc. Pero quizás sea bueno hacer una mirada interior y auto-observar sinceramente de qué manera nos vinculamos con el cuerpo. ¿Es un vínculo sano?¿Me produce angustia? ¿gozo de mi cuerpo?. El hecho de hacerse estas preguntas es el primer paso para empezar a amar y amigarnos con nuestra corporeidad. En occidente, durante mucho tiempo, hemos estado en un paradigma donde la importancia y el “éxito” pasaban, casi de manera exclusiva, por las facultades mentales y el desarrollo del intelecto. Y el cuerpo, no era más que un vehículo para el desarrollo de dichas cualidades. Como si fuésemos sujetos fragmentados y fraccionados. Con el paso del tiempo y paulatinamente, esto fue cambiando y occidente adoptó y se apasionó por la práctica del Yoga que vino a imponer un paradigma donde Cuerpo, Mente y Espíritu se ven unidos. Es decir un sujeto que deja de estar fragmentado para pasar a estar integrado. Porque de poco sirve desarrollar un agudo intelecto si va en detrimento de nuestro cuerpo. Ahora bien, sabiendo que es necesario atender la corporeidad, tenemos que ser cuidadosos ý observar de qué manera lo estamos llevando a cabo. Muchas veces, por querer darle al cuerpo una determinada forma, o por obsesionarse con objetivos que no son saludables para nuestra individualidad lo lesionamos y lastimamos. Y es de vital importancia, tomar conciencia, que ese cuerpo será el que nos acompañará durante todo nuestro viaje por la existencia. Tampoco, se trata de una extrema ascesis creando así un apego desmedido y obsesionado. Justamente, se trata de habitar el cuerpo y esto implica la necesidad de conectarnos, de observar y descubrir sus bloqueos y rigideces, de regular el tono muscular, y sobre todo de escucharlo. Esta es la puerta de entrada para gozar del cuerpo, y que este no sea una carga o un pesar. Junto a otras praxias, el Yoga es un campo fértil y propicio para habitar el cuerpo. Es sumamente gozoso, sentir que a través de esa larga exhalación se desbloquea algo, o sentir que esa contractura que parecía no irse se ablanda, observar para sanar así desordenes psico-somáticos, y un largo etcétera donde cada unx seguramente puede contar su experiencia. Porque cuando hacemos un Âsana, un Pranayama, un Mudra y demás componentes del Hatha no estamos solamente estirando una fibra muscular u oxigenándonos. Estamos moldeando la corporeidad, para que sea un hogar digno de habitar. Saludos, nos vemos en clases.
Luz y Existencia
El Loto crece en lugares fangosos, los diamantes no son más que carbones que han soportado muchísima presión. Quizás, en estas manifestaciones, la naturaleza nos está enseñando que las situaciones que parecen ser muy dolorosas e incomprensibles poseen un lado luminoso. Mi intención, no es en absoluto romantizar los hechos trágicos. Pero sí saber, o más que saber, hacernos cargo que hay una parte nuestra que siempre tenderá a observar los aspectos más luminosos de la existencia. Si estaríamos encerrados en una habitación hermética, y hay un pequeñísimo agujero por el que entra un rayo de sol, no nos cabe la menor duda que cualquiera mirará a través de ese pequeño agujero con la clara intención de buscar la luminosidad. Porque internamente siempre, y pese a toda circunstancia, nuestra humanidad más profunda tiende a lo luminoso. Se trata de abrir el campo de percepción, de ver más allá de nuestras narices, de basarnos un poco más en la realidad y no tanto en nuestro pequeño y sufriente ego, se trata de ver más allá de nuestra mente ansiosa y cambiante, y salir de la caja mental y cerrada que nos empequeñece. Y sabiendo que poseemos muchas potencialidades latentes, y que el Yoga es un campo propicio para desarrollarlas.
En el campo del Yoga el aspecto luminoso de denomina Sattva, que es un aspecto de los tres Gunas. Los Gunas, son los elementos que constituyen todo tipo de materia. Es decir, que la materia puede poseer cualidades Tamásicas (como ser la pereza, la oscuridad, etc). Cualidades Rajásicas (el actuar por inercia, de manera desenfrenada, la agitación,etc). Y la última, la cualidad Sattvica, relacionada con la luminosidad, con el accionar dhármico, la pureza, etc. Las personas, nos movemos en estos tres planos, prevaleciendo más una que otra. Y en cada situación, también se encuentran estos tres aspectos, pero por falta de clarividencia (observar las cosas con claridad, tal cual son) y discernimiento solemos estrechar la mirada a ese aspecto oscuro que poseen las situaciones. Entonces, bajo esta mirada, se trata de levantar la tapa y sacar la luz que posee la existencia y las situaciones. En un mundo tan cambiante, los absolutismos son la puerta de entrada al sufrimiento. Y si logramos ser capaces de conocer la lógica que hay detrás de todo acontecimiento la existencia se convertirá en un gozoso viaje y no en una carga llena de dolor.
El Yoga nos amplía la mirada, hace que abramos la percepción y seamos más humanos. Para así procurar menos dolor para mí y los demás seres. El Yoga, con todo su conjunto de prácticas y su corpus de conocimiento nos llevará indudablemente a abrir la percepción. Pero para tal fin, debemos de ser capaces de entregarnos de lleno al camino. Porque no se trata de recibir, sino de despojarse con entrega total para que la transformación se haga posible.
martes, 26 de mayo de 2020
Vale mas un Paso Hacia Dentro que Cien Hacia Afuera
El Yoga, es una práctica meramente experiencial. Donde se apunta al trabajo interior, ya que es la única manera de transformarnos de manera genuina y real. El trabajo interior concretamente apunta, entre otros, a hacer conscientes aspectos de los cuales nos cuesta hacernos cargo. Como ser la oscuridad, el ego desmedido, la soberbia, etc. Cuando logramos asumir e integrar dichos aspectos, para luego poder transformarlos en algo más saludable, surge la evolución interior. Pero es imposible que dicha evolución se dé si no somos capaces de llevar la mirada hacia dentro. Generalmente, y sin darnos cuenta, tendemos a poner afuera lo que no nos gusta de nosotrxs. Lo hacemos a través de la crítica, del juicio, etc. Y cuando alguien externo, nos hace notar algo nuestro que nos desagrada, o nos enojamos o lo negamos. Por eso el trabajo interior requiere de auto-sinceridad y sobre todo de humildad. Cuando nuestro ego es muy grande, seguramente mayor será el sufrimiento, porque viene acompañado de un Yo “que está en carne viva” y cualquier cosa que nos dicen nos irrita porque la herida es grande. Es por eso que es necesario asumir y aceptar nuestras flaquezas, nuestras limitaciones, etc. Al principio será doloroso, pero con el tiempo seguramente las integraremos y abrazaremos. Seguro que es más cómodo no indagar en nada y ponerse un velo para evadir la realidad. Pero el Universo tarde o temprano nos pondrá en escenarios donde será necesario que hagamos trabajo interior. Por eso afirmo que vale más un paso hacia dentro que cien hacia afuera.
Por su parte, la meditación, es como esa lámpara que ilumina y hace que veamos eso que nos desagrada. Podemos tener muchos comienzos y de todo tipo, pero comenzar este proceso indudablemente requiere valentía y decisión. Porque meditar regularmente, nos lleva a ver las cosas con claridad, sin muchos preconceptos. Entonces ahí descubrimos los aspectos más sombríos. Sin dejar de mencionar, que el Yoga es una gran caja de herramientas, donde dicho de paso, sanaremos el cuerpo físico y este ya no será una carga, sino un gran vehículo. El intelecto se purifica, para ser un instrumento de la mente, al cual podemos recurrir para discernir. Y esta mente, tiende a la quietud, y cesa de crear constante sufrimiento y ansiedad. La meditación, indudablemente, es una parte fundamental del proceso yóguico. Pero con el tiempo, y a través de ese trabajo interior, seguramente lograremos sanar el Alma para que cuando dejemos el mundo continúe de manera más evolucionada su viaje (o sea nuestro profundo viaje) a la eternidad.
martes, 12 de mayo de 2020
Pies en la Tierra
La vida cotidiana, debería ser el reflejo de la espiritualidad que vamos cultivando. Esto quiere decir, que el día a día y nuestras acciones deberían ser la prueba real y concreta del trabajo interior. La diferenciación, que se fue creando, entre vida espiritualidad y vida cotidiana es una ilusión y no es para nada recomendable. Ya que las personas somos un todo integrado.
Cuando estamos tan ensimismados, cerrados y solo filtramos las cosas por nuestro sistema de creencias, corremos el grave riesgo de creer ver la realidad, cuando en realidad vemos una ilusión. Esto es evidente, cuando no podemos reconocer lo que pasa en un plano real, concreto y observable. Entonces esa espiritualidad, que queremos cultivar, en realidad no es espiritualidad. Es definitivamente un escapismo a la realidad y un mecanismo de negación camuflado de la mente. Darnos cuenta de este mecanismo, requiere mucha valentía, porque es muy doloroso pero positivo. Ya que no será solo un derrumbe de nuestras creencias, sino será una invitación a transitar la vida de manera sincera. Y esto nos trae libertad y la capacidad real de evolucionar como seres. La espiritualidad debería cultivar conocimiento y sabiduría, porque como dijo una vez mi maestro enseñándonos el Bhagavad Gita “porque conoce ama, y porque ama conoce”. Es decir, que de la comprensión (utilizando como herramienta el conocimiento) deviene el amor y del amor deviene el conocimiento. Cuando nos adentramos en la espiritualidad lo más probable es que, casi sin percatarnos, tendamos a crear un personaje un poco más comprensivo y amoroso. Como si nos sacáramos una máscara y nos pongamos otra. Pero la espiritualidad no funciona así y con el tiempo, esa máscara decae y la insatisfacción vuelve a hacernos recordad que hay algo un poco más profundo a resolver. Y el ego, que es sumamente astuto, se va a disfrazar de lo que sea necesario para subsistir y ponerse la máscara que haya que ponerse.
La espiritualidad, como dice Anselm Grün debe ser desde abajo, conectar con lo concreto. Para dé a poco ir hacia arriba elevándome. Algo que es frecuente y que lo podemos observar, es que hay muchas personas que quieren comenzar con un camino espiritual a las apuradas y siendo autodidactas. Y no hay peor trampa que ser autodidacta en el camino espiritual, porque el ego se va acomodando a su gusto porque no hay un/a maestrx que nos guíe en el proceso. Y a las 3 semanas queremos hacer un taller de chakras, despertar el tercer ojo, levitar, y demás cosas. Como si la espiritualidad pasará por eso, está muy bien elevarse en la meditación así no me clavo y hundo en la tierra, pero también es muy necesario bajar y lavar los platos. Sino corremos el riesgo latente de vivir en un mundo de fantasías, creyendo que somos los despiertos de esta era. Es tiempo de poner en tela de juicio nuestras creencias, de observar si lo que me dice esa persona “espiritual” es así o si rascamos un poco y observamos detenidamente no coincide con lo que sucede en el plano físico. Por eso es tiempo de poner los pies en la tierra, desarrollar el propio olfato y escuchar pero con nuestro discernimiento (Viveka) activo. Confiando más que nunca en nuestras capacidades, maestro interior o esa sabiduría que ya traemos.
No despreciemos el plano físico y material, es aquí donde aprendemos y evolucionamos. Pero esta oportunidad, puede esfumarse por identificarme con ideas que no se sustentan con lo real. Siempre, recordemos que estamos acá encarnados y que si a un pez lo sacás del agua se muere. Mi sugerencia es no teorizar demasiado sobre cosas incomprobables y que si quiera nos resuenan, porque estamos bailando en el Misterio. Entonces, hagamos trabajo interior y velemos por una espiritualidad desde abajo con los pies en la tierra.
Te sugiero completar con "la espiritualidad en la vida cotidiana" y "misticismo o espiritualidad"
lunes, 11 de mayo de 2020
La Paz Está en Cada Paso
La semana pasada, a través de las redes sociales, estuvimos compartiendo un ciclo de enseñanzas, que lo llamé "un libro, un café y una enseñanza". Donde subía unas págnias de un libro, con un pequeño comentario. En este caso estuvimos trabajando con el libro "La Paz Está en Cada Paso" de Thich Nath Hanh. A continuación les comparto este trabajo que se fue dando en la semana, el cual tiene distintas partes.
Parte 1:
Esta semana estaremos trabajando con el libro de Thich Nath Hanh llamado "La Paz está en Cada Paso". Es un libro relativamente corto pero que nos trae mucho conocimiento!
Hoy subiremos un fragmento que habla sobre la importancia de la respiración consciente y su efecto instantáneo en los pensamientos. Creo que es de gran utilidad, para estos momentos de encierro, donde hay que estar sumamente atentos a lo que pensamos. Porque son darnos cuentas podemos crear una gran película de terror, que no coincide con la realidad. Espero que les sirva.
Parte 2:
"Un café, un libro y una enseñanza"
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Continuando con el Libro de Thich Nath Hanh, llamado La Paz Está en Cada Paso, les comparto la enseñanza de hoy. El único requisito es estar con toda la atención puesta a lo que leemos, para que así nos llegue la enseñanza. Así que, preparen su café o quizás un matecito y pongan todos sus sentidos al servicio de lo que están por leer.
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En esta ocasión, Thich nos habla acerca de las "formaciones internas", que son esos nudos internos que se forman en determinadas situaciones y es necesario estar atentxs a desarmarlos para que, con el paso del tiempo, no se amarren más y más.
Parte 3:
"Un café, un libro y una enseñanza"
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Continuando con el Libro de Thich Nath Hanh, llamado La Paz Está en Cada Paso, les comparto la enseñanza de hoy. El único requisito es estar con toda la atención puesta a lo que leemos, para que así nos llegue la enseñanza. Así que, preparen su café o quizás un matecito y pongan todos sus sentidos al servicio de lo que están por leer.
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En esta ocasión, Thich nos habla acerca de dos tipos de "semillas" que cultivamos, muchas veces sin darnos cuenta, en nuestro interior. Una nos trae angustia y la otra, es más saludable y nos hace cosechar alegría y bienestar. Sin más lxs dejo con el maestro Thich Nath Hanh
Parte 4:
"Un café, un libro y una enseñanza"
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Atención plena y a continuar con el Libro de Thich Nath Hanh, llamado La Paz Está en Cada Paso. Sin más, les comparto la enseñanza de hoy.
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En esta ocasión, el maestro, nos enseña a respirar conscientemente. No sólo con un fin de mejorar la capacidad pulmonar o en busca de un beneficio físico. Sino para que la atención se establezca en el momento presente. Ya que sino nos establecemos allí, simplemente se nos escapa la existencia...
Parte 5:
"Un café, un libro y una enseñanza"
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Atención plena y a continuar con el Libro de Thich Nath Hanh, hoy será la última enseñanza que compartiremos. Ojalá haya sido enriquecedor estas líneas que les fuimos compartiendo. Próximamente pasaremos a otro librito.
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En esta ocasión, el maestro, utilizando distintas herramientas nos ayuda a gestionar las emociones de un modo saludable.
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Aquí les comparto este video para que puedan ver y conocer a Thich Nath Hanh. Que en esta ocasión, nos habla sobre la plena atención y establecernos en el presente. Que lo disfruten, sin desperdicio!!
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